Los derechos de los animales

Todo el trabajo de Salt se orientó a avanzar desde el estado de semisalvajismo en que veía sumida a la sociedad de su tiempo, hacia otro de verdadera civilización que se caracterizaría por la fraternidad entre seres humanos, entre naciones, y entre seres humanos y animales no humanos. Su reflexión sobre el trato moral con los animales mantiene plena vigencia. El filósofo australiano Peter Singer -autor de la obra más importante en el siglo XX sobre ética y animales, Liberación animal- escribió en 1980 que Los derechos de los animales de Henry S. Salt, publicado por vez primera en 1892, es "la mejor obra de los siglos XVIII y XIX sobre los derechos de los animales", y que, más allá de su indudable interés histórico, permanece como una contribución viva a un debate que continúa. Es cierto: este libro -traducido ahora al castellano- se sitúa en la frontera ética del siglo XXI. Henry S. Salt, escritor y reformador social británico, nació en la India en 1851 y murió en Brighton (Inglaterra) en 1939. Pacifista, vegetariano y defensor de un socialismo humanista, puso en práctica -junto con su mujer Catherine Leigh Jones- las ideas de Henry David Thoreau sobre la vida frugal cuando habitaba en una casita de campo, cerca de Tilford, donde recibía las visitas de amigos como William Morris, G.K. Chesterton o los líderes del partido laborista H.M. Hyndman y Ramsay Mac Donald, y donde cultivaba sus propias hortalizas al mismo tiempo que una obra extensa y valiosa. Escribió casi cuarenta libros, muchos de ellos para intentar hacer avanzar reformas económicas y sociales, otros interpretando la obra de poetas como Shelley, Tennyson o De Quincey. En 1891 fue uno de los fundadores de la Liga Humanitaria, una organización para la promoción de la justicia social cuyas dos revistas dirigió también Salt. Su lúcido racionalismo y su vigor moral ejercieron una notable influencia sobre escritores de la talla de George Bernard Shaw (quien anotó una vez: no he hecho otra cosa que escribir sermones en forma de obras teatrales, sermones para predicar lo que Salt practicaba) y Mohandas Gandhi (quien halló en Salt una convincente justificación moral del vegetarianismo y las ideas de la desobediencia civil y la no violencia).

Colección
Clásicos del Pensamiento Crítico
EAN
9788483190463
ISBN
978-84-8319-046-3
Páginas
160
Ancho
13,5 cm
Alto
19 cm
Fecha publicación
10-11-1999
Número en la colección
6

Disponibilidad

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Henry S. Salt

  • Henry S. Salt

    Henry S. Salt, escritor y reformador social británico, nació en la India en 1851 y murió en Brighton (Inglaterra) en 1939. Pacifista, vegetariano y defensor de un socialismo humanista, puso en práctica -junto con su mujer Catherine Leigh Jones- las ideas de Henry David Thoreau sobre la vida frugal cuando habitaba en una casita de campo, cerca de Tilford, donde recibía las visitas de amigos como William Morris, G.K. Chesterton o los líderes del partido laborista H.M. Hyndman y Ramsay Mac Donald, y donde cultivaba sus propias hortalizas al mismo tiempo que una obra extensa y valiosa. Escribió casi cuarenta libros, muchos de ellos para intentar hacer avanzar reformas económicas y sociales, otros interpretando la obra de poetas como Shelley, Tennyson o De Quincey. En 1891 fue uno de los fundadores de la Liga Humanitaria, una organización para la promoción de la justicia social cuyas dos revistas dirigió también Salt. Su lúcido racionalismo y su vigor moral ejercieron una notable influencia sobre escritores de la talla de George Bernard Shaw (quien anotó una vez: no he hecho otra cosa que escribir sermones en forma de obras teatrales, sermones para predicar lo que Salt practicaba) y Mohandas Gandhi (quien halló en Salt una convincente justificación moral del vegetarianismo y las ideas de la desobediencia civil y la no violencia).

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